Más allá de ser un simple contenedor, el packaging con propósito es una filosofía de diseño que integra intención, responsabilidad y narrativa en cada empaque. No se trata solo de «envolver» un producto, sino de diseñar con conciencia sobre su ciclo de vida completo.
Los 3 pilares del packaging con propósito:
SOSTENIBILIDAD REAL
Materiales reciclados, biodegradables o reutilizables.
Diseño optimizado para reducir residuos (menos plásticos, tintas ecológicas).
Logística eficiente que minimiza la huella de carbono.
FUNCIÓN + COMUNICACIÓN
Instrucciones claras de uso, almacenamiento o disposición final.
Espacios para QR con información extendida (origen, impacto, reciclaje).
Diseño inclusivo (lectura fácil, apertura sencilla para adultos mayores).
EXPERIENCIA CON SENTIDO
Empaques que educan (ej: datos sobre reciclaje en el interior).
Materiales que pueden tener «segunda vida» (ej: cajas convertibles en macetas).
Narrativa visual que conecta con valores del consumidor (transparencia, autenticidad).


